Antecedentes

Contexto general del periodismo en México
El pasado mes de enero de 2017, el Relator Especial de Naciones Unidas sobre la Situación de Personas Defensoras de Derechos Humanos, Michel Forst, visitó México por primera vez.  Al término de su visita, declaró que México es uno de los países más violentos y peligrosos no sólo para las personas defensoras sino también para los y las periodistas.

Destacó en particular los riesgos que corren los periodistas que cubren protestas y aquellos que mantienen “posturas críticas o disidentes”. En su comunicado al cierre de la visita, menciona: “El periodismo de investigación es escaso debido al clima de inseguridad. Debido a la impunidad generalizada en los niveles estatal y municipal, la autocensura se ha transformado en común. Muchos periódicos en zonas propensas a la violencia evitan historias relacionadas con el crimen organizado, el tráfico de drogas o la corrupción.”

Al mismo tiempo, subrayó las prácticas legales y judiciales que suponen frenos para la libertad de expresión, y la poca eficacia de la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE) en el registro e investigación de delitos cometidos contra periodistas. Entre estos delitos, el Relator destacó casos de vigilancia digital, actos de intimidación, e incluso asesinatos, puesto que entre los años 2000 y 2016 al menos 120 periodistas fueron asesinados en el país, con focos rojos como Veracruz, Tamaulipas, Guerrero, Chihuahua y el propio estado de Oaxaca.

Además, todas estas amenazas tienen un componente de género, enfrentado las mujeres periodistas riesgos específicos. De enero a septiembre de 2016, los y las periodistas del estado de Oaxaca han sufrido agresiones que, en la mayoría de los casos, han venido de instituciones del Estado, entre ellas, la Policía Federal, Estatal y Municipal (43 agresiones), y otros funcionarios públicos e instituciones del Estado (35 agresiones). Otros ataques han venido de miembros de partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales (39 agresiones). Por último, algunos ataques han venido de particulares (7 agresiones) o atacantes desconocidos (7 agresiones). En el mismo periodo, la agresión más frecuente han sido los ataques verbales (30 casos), con 22 casos de amenazas y 3 amenazas de muerte.  Lo siguen en frecuencia las intimidaciones, con 22 casos registrados.

De acuerdo a la información de la Defensoría de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca, en 19 ocasiones el equipo de trabajo de los periodistas les fue arrebatado o hubo intención de arrebatárselo. Hubo 14 casos de privación ilegal de la libertad, detención ilegal o arbitraria.


Por último, también hubo 12 agresiones físicas contra periodistas, que en ocasiones resultaron en heridas. Pese a que ha habido algunos avances en la atención institucional hacia este sector, como el Mecanismo Federal para la Protección de las Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, la creación de la FEADLE y la Defensoría Especializada de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas (en Oaxaca), las agresiones continúan y la mayoría permanecen en la impunidad, como ya señalaba el Relator Especial.

En 2014, Freedom House realizó su diagnóstico sobre la situación de la libertad de expresión en Oaxaca y un diagnóstico sobre las mejores prácticas de apoyo para periodistas y comunicadores en riesgo, que analizan problemas y propuestas acerca de estos temas. El primer diagnóstico hizo una serie de recomendaciones para el Plan Estatal de Derechos Humanos, que fue presentado pero cuya implementación se desconoce. Ambos diagnósticos se publicaron y fueron presentados, pero no han tenido un seguimiento, pese al interés mostrado por los periodistas de Oaxaca.

El Plan Estatal se publicó demasiado tarde, no tomó en cuenta a la Defensoría Especializada, y nombró como responsable de la estrategia para la Libertad de Expresión a la Coordinación General de Comunicación Social, una oficina del gobierno estatal que se encarga de la estrategia de comunicación del gobierno (por ejemplo, publicar boletines de prensa), pero sin experiencia en temas como la seguridad y la protección. Además, la titular de la Coordinación para la Atención a los Derechos Humanos, perteneciente al gobierno estatal y responsable de la elaboración y publicación del Plan Estatal, dejó su puesto inmediatamente después de la presentación del Plan.

En la actualidad, la Defensoría de Derechos Humanos tiene 51 archivos relacionados a periodistas, de los cuales 23 son quejas por ataques directos, y 14 periodistas cuentan con medidas cautelares.

Sólo en 2016, fueron asesinados 6 periodistas en el estado de Oaxaca, entre ellos Salvador Olmos, radialista comunitario de Huajuapan comprometido con los derechos humanos y los movimientos sociales.



Last modified: Thursday, 10 August 2017, 4:43 PM